LEY DE SERVICIOS DE PREVENCIÓN, EXTINCIÓN de INCENDIOS y SALVAMENTOS de la CAM
PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES
PSICOTÉCNICOS
SOPORTE VITAL BÁSICO / PRIMEROS AUXILIOS
PAUTAS DE ACTUACIÓN EN CASO DE EMERGENCIAS
MÓDULO SOCIO-PROFESIONAL
SIN CATEGORIA
2 de 2

TEMA 28. ACTUACIONES ANTE SITUACIONES ESPECÍFICAS

Es esencial saber cómo actuar ante diferentes situaciones, en especial las siguientes:

1. Intoxicaciones etílicas (abuso de alcohol)

2. Crisis de ansiedad

3. lipotimias

4. Contusiones y golpes

5. heridas

6. hemorragias

1. Intoxicación etílica

– No dejar solo al afectado.

– No darle de comer ni beber.

– Mantenerlo abrigado.

– Si está consciente, contesta a las preguntas correctamente y no existe riesgo por alteración de conducta, buscar a una persona que se haga cargo de su observación y traslado a domicilio.

Si el afectado tiene lesiones, solicitar ayuda a los servicios de emergencia para su valoración.

– Si está inconsciente, vigilar su respiración y situarlo en posición lateral de seguridad. Así se evitará un posible afogament con su propio vómito. Avisar a los servicios de emergencia.

 

2. Crisis de ansiedad

– Alejarlo del entorno estresante, intentando facilitar su intimidad.

Tranquilizarlo hablando con un tono de voz bajo y ritmo pausado, intentando de que no aumente su nerviosismo.

– Intentar relajarse con respiraciones calmadas y sucesivas, tomando aire por la nariz y expulsándolo por la boca. Si se tiene una bolsa a mano, hacer que respire dentro de ella. Le ayudará a controlar la respiración.

– Si la persona no se tranquiliza, mantener la calma y avisar a los servicios de emergencia.

3. Lipotimia

– Evitar que caiga al suelo y tirar de él.

– Si estuviera en el suelo, tirar de él de cabezas por montón, elevando las piernas unos 45º (posición anti-shock).

– Comprobar si se ha golpeado al caer, buscando heridas o contusiones.

– Evitar aglomeraciones de gente a su alrededor, intentando conseguir un ambiente fresco y con aire limpio.

– Facilitar su respiración aflojando prendas ajustadas (cuellos, corbatas, bufandas, cinturones, etc …).

– Si el afectado no se recupera pero responde, situarlo en posición lateral de seguridad y avisar a los servicios de emergencia.

– Cuando se haya recuperado, sentarlo despacio antes de ponerlo de pie y mantenerlo un rato en esta posición para comprobar que no se repite el mareo.

4. Contusiones y golpes

– Retirar cualquier prenda que comprima la zona o miembro afectado.

– Aplicar frío local (hielo) envuelto con una bolsa de plástico y recubierto con un pañuelo de tela o gasa lo más asépticos posibles para que no entre en contacto directo con la piel.

– Quitar y poner el frío alternativamente cada 20 minutos, si fuera leve. En caso de gravedad, avisar a los servicios de emergencia para su traslado a un centro sanitario.

5. Heridas

Antes de hacer una cura, lavarse cuidadosamente las manos.

– Utilizar guantes estériles.

– Si la herida sangra abundantemente, presionar en el punto de sangrado para intentar cortar la hemorragia.

– Lavar con agua abundante y jabón el foco de la herida, limpiándola posteriormente con gasas o pañuelos de tela húmedos, lo más asépticos posible. Realizar la limpieza arrastrando desde el centro de la herida hasta los extremos, rechazando el material ya utilizado.

– Utilizar alguna sustancia antiséptica (agua oxigenada, povidona yodada). No utilizar alcohol.

– Cubrir la superficie con apósitos húmedos fijándolos con esparadrapo, cinta adhesiva o venda.

– En función de la gravedad de las heridas, avisar a los servicios de emergencia para su traslado a un centro de salud.

6. Hemorragias

Primeramente, lavarse las manos y utilizar guantes estériles.

Taponar y presionar la herida aplicando apósitos o pañuelos lo más asépticos posible.

Elevar el miembro afectado, si las lesiones lo permiten, por encima del corazón. Si la parte lesionada es un brazo, elevarlo. Si es una pierna, tumbar al herido manteniendo la pierna en alto.

Todas las personas adultas tienen aproximadamente unos 5 litros de sangre circulando por el organismo. Cualquier herida o traumatismo puede provocar una pérdida de sangre, en mayor o menor grado, de tal forma que si no se detiene a tiempo causaría la muerte del accidentado.

Podemos distinguir diferentes tipos de hemorragias, según tengan lugar dentro o fuera del cuerpo y dependiendo de cuál sea el vaso (conducto) lesionado.

Tipo de hemorragias

Según el lugar en el organismo:

  1. externa: La sangre sale al exterior.
  2. interna: La sangre sale a alguna cavidad interna del organismo.
  3. exteriorizada: Otorragia y epistaxis.

 

Según el conducto (Vaso) lesionado:

  1. arterial: La sangre proviene de una arteria. (Rojo brillante y expulsión a chorros al ritmo del corazón).
  2. venosa: La sangre procede de una vena. (Rojo oscuro y flujo continuado).

Otras hemorragias más superficiales son capilares, provocadas generalmente por pequeños cortes.

Cuando se produce una herida importante las hemorragias suelen ser mixtas (arteriales y venosas).

 

 

Cómo proceder ante una hemorragia

  • Primeramente, lavarse las manos cuidadosamente y utilizar guantes estériles.

Cuando se trata de una hemorragia externa …

  • Taponar y presionar la herida aplicando apósitos o pañuelos lo más asépticos posibles.
  • Elevar el miembro afectado, si las lesiones lo permiten, por encima del corazón. Si la parte lesionada es un brazo, elevarlo. Si es una pierna, estirar al herido manteniendo la pierna en alto.
  • Si el sangrado continúa y ha empapado la primera capa de apósitos, situar otra capa por encima sin retirar los primeros y volver a presionar inmediatamente. Repetir la operación si persiste el sangrado.
  • Observar la coloración por debajo del vendaje y si aparece color azulado, hormigueo o dolor intenso, aflojar progresivamente la presión, siempre y cuando el sangrado no aparezca nuevamente.
  • En caso de mareo o inconsciencia, poner a la víctima en posición antishock (fig. 1). Recordar que siempre que la persona esté inconsciente, hay que avisar a los servicios de emergencia.
  • Comprobar de manera continuada sus constantes vitales. Si no respira o lo hace con dificultad, iniciar maniobras de RCP hasta la llegada de los servicios de emergencia.

Cuando se trata de una hemorragia interna …

En este tipo de hemorragias no hay salida de sangre al exterior, pero podemos sospechar de su existencia siempre que se produzca un traumatismo grave en el abdomen, tórax o ninguna, así como en el caso de fracturas óseas o heridas punzantes.

De todas formas, existen una serie de síntomas y signos evidentes que nos ayudan a detectar una hemorragia interna:

DOLOR / EDEMA / HEMATOMA

 

Una vez descritos estos síntomas y signos que nos alertan sobre la existencia de una hemorragia interna, pasaremos a explicar cómo se debe actuar:

 

En caso de hemorragia nasal …

  • Presionar directamente la fosa nasal contra el tabique nasal a lo largo de 5-10 minutos.
  • Inclinar la cabeza hacia delante.
  • Si no se detiene la hemorragia, taponar la nariz suavemente con una gasa empapada en agua oxigenada y acudir a un centro sanitario de urgencias.

 

En caso de hemorragia bucal …

  • Si puede accederse a la herida causante de la hemorragia, limpiarla y presionar con apósitos.
  • Sentarse al afectado con la cabeza ligeramente hacia delante y la boca abierta

 

En caso de hemorragia de oído …

  • No taponar, vigilando en todo momento la conciencia y constantes vitales del afectado.
  • Situarlo en posición lateral sobre el oído sangrante.

Siempre que la hemorragia de la nariz o al igual que la hemorragia de oído, venga motivada por un golpe en la cabeza, es necesario que el afectado reciba asistencia médica. Puede ser síntoma de fractura craneal.

 

Actuación ante un Shock hipovolémico

El shock hipovolémico es un estado clínico muy grave, al que se llega ante una agresión importante en el cuerpo humano.

Las causas más frecuentes que pueden desencadenar un shock son:

  1. Hemorragias, tanto externas como internas. Cuando se ha perdido más del 30% del volumen sanguíneo.
  2. Quemaduras. Con quemaduras extensas se pierden gran cantidad de fluidos por ausencia de piel.
  3. Polifractures. Cuando se destruye una gran cantidad de tejidos, se liberan muchas toxinas que pueden hacer entrar a la persona en estado de shock.

Cualquiera de los casos provoca una alteración importante del sistema circulatorio, que se caracteriza por una disminución de la presión sanguínea y un aumento de la frecuencia cardíaca.

Cómo reconocer un estado de shock

  • La piel se pone pálida, fría y pegajosa.
  • Somnolencia o disminución del nivel de conciencia.
  • El pulso se vuelve muy débil, a veces desaparecían los pulsos periféricos (en la arteria radial). Es más, más rápido de lo normal, suele ser mayor de 100 o 120 latidos por minuto.
  • La respiración se hace más lenta y superficial, a veces irregular.

Cómo actuar en caso de shock

  • Pedir ayuda sanitaria urgentemente.
  • Mantener a la persona tumbada.
  • Aflojar la ropa para favorecer la circulación.
  • Abrigarse con mantas para evitar que pierda calor.
  • No darle nada por vía oral.

 

➢ Actuación ante accidente con traumatismo

Todos los traumatismos demuestran una serie de signos o síntomas que nos ayudan a reconocer su presencia. A continuación, vamos a describirlos y explicar la actuación a desarrollar en cada caso.

Los traumatismos que trataremos son:

  • craneoencefálicos
  • torácicos
  • abdominales
  • De columna vertebral
  • Fractura y luxaciones

 

➢ Actuación ante quemaduras

Las quemaduras son lesiones que aparecen en la piel después de su exposición a una fuente de calor, estas son las denominadas térmicas y son las más frecuentes, aunque existen otros agentes que pueden producir lesiones o quemaduras como son los productos químicos y la electricidad.

Tipos de quemaduras más frecuentes:

  • quemaduras térmicas
  • sustancias químicas
  • electricidad

➢ Traslado de heridos: a pie, en camilla, en vehículos

Hay una serie de normas generales que debemos cumplir a la hora de trasladar a cualquier herido. Asimismo, existen unas recomendaciones específicas para realizar los traslados a pie, en camilla y en vehículo. CURSO DE FORMACIÓN DE CONTROLADORES DE ACCESO 128

Normas generales para los traslados

El traslado de un accidentado puede conllevar graves riesgos para la salud, por eso es fundamental saber cuándo y cómo podemos hacerlo.

Antes de mover un herido tendremos que observar las siguientes indicaciones:

  • La víctima debe ser reconocida y atenida en el mismo lugar donde se encuentre. No trasladaremos a nadie hasta que no lo hayamos examinado y aplicado primeros auxilios.
  • No tenemos que mover a los heridos graves, excepto en ocasiones extremas en las que su vida corra peligro (incendio, derrumbe, asfixia, etc …).
  • Siempre que el herido se encuentre encarcelado entre objetos, primero tendremos que retirarlos y luego rescatar al sujeto. Nunca estiraremos de la víctima, podríamos agravar las lesiones. Si no es posible extraerlo aplicaremos los primeros auxilios en el mismo lugar.
  • Los heridos con lesiones aparentemente leves deberán permanecer tumbados en el suelo hasta que acudan los servicios médicos, ya que es posible que sufran daños mayores que han sido desapercibidos por el socorrista. Extendidos no corren ningún tipo de riesgo y evitan que empeore su estado.
  • No tendremos que permitir que el accidentado realicen en movimientos o actuaciones inconscientes que puedan provocar su empeoramiento.
  • La mejor manera de trasladar un herido grave es con la ayuda de una camilla. Si esto no fuera posible, es preferible esperar hasta encontrar un medio de evacuación adecuado.
  • El traslado se efectuará siempre de la manera más adecuada, ya que nuestro principal objetivo es evitar cualquier perjuicio al herido.

Traslado a pie

Importante!

  • Estimar el peso de la víctima.
  • Agacharse doblando las piernas y manteniendo la espalda recta.
  • Levantarse estirando las piernas.
  • Antes de levantar la víctima, observar si el camino está libre de obstáculos.

Técnicas:

(Un solo socorrista)

  • Arrastrando la víctima
  • muleta humana
  • Traslado en brazos
  • Sobre la espalda

(Varios socorristas)

  • Silla a dos manos
  • Silla a cuatro manos
  • Cogiendo una silla / Simulando una silla

Traslado en camilla

Es la modalidad más recomendable para trasladar a cualquier accidentado y es la única que se debe realizar en caso de heridos graves.

Pasos a seguir

1. Colocación del herido

2. Colocación del herido en camilla

    1. Colocar la cabeza en la parte opuesta a la marcha.
    2. Hombros ligeramente elevados, lesiones de tórax.
    3. Tórax ligeramente elevado y piernas flexionadas, para lesiones en el abdomen o pelvis.

3. Inmovilización y abrigo del herido

4. Transporte en camilla

En el caso de que no se disponga de litera homologada, se puede improvisar una con cualquier superficie plana y resistente, como por ejemplo, una puerta. Entonces colocó una manta por encima para acolchar.

Traslado en vehículo

La evacuación de personas en vehículos sólo puede realizarse en el caso de determinadas lesiones, como pequeñas heridas, quemaduras o miembros dislocados.

Es preferible realizar el traslado en furgonetas o camiones para que la víctima pueda estirarse.

Hay que conducir de forma suave, respetando las señales de tráfico.

La víctima se colocará siempre en el asiento de atrás en posición de recuperación y apoyado en cojines o mantas.

Conviene estar atento para evitar que pierda el conocimiento, tenga alguna hemorragia o sufra alguna contrariedad.

Si es necesario se realizarán las técnicas de reanimación