EL MIEDO

El miedo es la sensación de angustia e excitación que sufre una persona a consecuencia de una situación de riesgo o peligro que puede ser real o ficticio. El miedo es algo natural y que tiene sus raíces en el instinto de supervivencia.

  • El originado por fobias.
  • Miedos de origen psíquico.

El miedo real Aquel miedo producido por una situación de crisis real. Puede tener motivados por distintas causas.

  • Ante el riesgo de perder la vida.
  • Incertidumbres.

Emociones fuertes. A su vez existen dos tipos de estímulos atemorizantes: o Innatos: son aquellos capaces de producir miedo sin aprendizaje previo especial acerca de su carácter peligroso o nocivo ya que nacemos con ello y va asociado al instinto de supervivencia. Ej.: ruido, dolor, etc. o Aprendidos o adquiridos: todos los demás estímulos atemorizantes adquieren esa facultad como consecuencia del aprendizaje. CONDUCTAS DE MIEDO Existen cuatro estrategias defensivas principales ante el miedo: retirarse, inmovilizarse, amenazar o atacar al enemigo y, finalmente tratar de inhibir o desviar su ataque. 1- Retirada (huida, escape, evitación): la retirada ante el peligro se realiza normalmente de manera rápida y puede adoptar muchas formas. Ejemplos de retirada son la huida precipitada, el aplazamiento de una situación que se piensa va a resultar desagradable y la evitación de pensar o recordar cosas desagradables.

Se piensa va a resultar desagradable y la evitación de pensar o recordar cosas desagradables.

2- Inmovilidad: retirarse del peligro no siempre es posible ni conveniente. La estrategia opuesta, mantenerse quieto, puede aparecer en su lugar. Podemos distinguir dos formas de inmovilidad ante la aparición de estímulos causantes de miedo:

  • Inmovilidad vigilante o a tentativa (petrificación).
    El sujeto permanece inmóvil observando el peligro, pero en estado de alerta listo para luchar o huir en un instante. Por otra parte, también puede consistir en esconderse silenciosamente y permanecer quieto protegido por un camuflaje.
  • En un cobijo. o Inmovilidad tónica (“hacerse el muerto”). Es una reacción de miedo extremo en la cual la persona está rígida e insensible. Víctimas de violación relatan que no se podían mover, no podían gritar, temblores tipo Parkinson (los músculos no se pueden controlar) tenían analgesia y mucho frío. Mantienen la conciencia, no llegan a desmayarse.

3- Defensiva agresiva: consiste en agredir al otro y aparece cuando el enemigo está a punto de atrapar al individuo o cuando ya lo ha atrapado. Durante la defensa agresiva se puede usar cualquier arma que esté al alcance del individuo.

4- Desviación de los ataques y apaciguamiento (sumisión). Consiste en defenderse del ataque con las manos o con algún tipo de escudo protector o en intentar apaciguar al agresor.

El miedo presenta una escala de gradación, y a lo largo de la misma podemos hablar de idéntica “calidad” pero variando la “cantidad”. La emoción es igual en toda la escala, pero no sentimos lo mismo, ni se presentan las mismas reacciones, ni nos comportamos de la misma manera.

ALERTA El miedo a nivel de alerta es instintivo y cuantitativamente representa el mínimo grado. Aparece de forma involuntaria como síntoma del “síndrome general de adaptación” (GAS). Cumple la función de preparar al organismo para afrontar la situación adversa. Por su carácter instintivo es favorecedor de conductas; es decir, activa al organismo para la ejecución de conductas, bien para hace frente al estímulo

El hombre, como tal es un ser social por naturaleza y gran parte de ese carácter social innato que se encuentra en la naturaleza humana es debido a la constante preocupación humana por encontrar seguridad.

El nacimiento de las primeras tribus y agrupamientos humanos en la historia son el resultado de la unión de distintas familias y clanes que se agrupan con el fin de proporcionarse la seguridad necesaria para poder sobrevivir.

Estas tribus serán el germen para el nacimiento de los primeros pueblos y sociedades
humanas que deriven en la formación de los Estados Nacionales.

Gran parte de los cambios sociales que se han producido a lo largo de la historia tienen su origen en la búsqueda de entornos más seguros.

Muchas veces, el desarrollo y crecimiento de algunas sociedades estará estrechamente ligado a entornos seguros donde se ha desterrado la inseguridad. Está demostrado que el hombre se desarrolla y crece más en entornos seguros donde puede desarrollar libremente sus actividades sin preocuparse por su seguridad.

En la actualidad las sociedades han creado los instrumentos necesarios para construir entornos seguros donde el hombre se desarrolle en climas de paz y sosiego. El principal
instrumento que poseen las sociedades democráticas para encontrar seguridad es el Estado de Derecho que defendido por los Cuerpos de Seguridad se convierte en la principal garantía de la paz.

De esta forma, las relaciones humanas guardan una estrecha relación con la seguridad.

Al hablar de “seguridad” en el campo de las relaciones humanas entendemos en sentido amplio cosas muy dispares como por ejemplo: no ser agredido, no se despojado de bienes o propiedades, ser auxiliado en caso de necesidad, tener cubiertas las precisiones de futuro para la subsistencia, etc. sin embargo, en el sentido más restringido, el término seguridad se refiere a un sentimiento o sensación íntima de la persona de confianza en que las cosas seguirán su curso “normal” o sucederán según un plan más o menos previsto.

Podemos decir que la seguridad es un sentimiento por el cual nos sentimos libres de necesidades, riesgos y peligros.

Desde el punto de vista psicológico la seguridad se contempla como una estado o situación mental imprescindible para que la persona pueda desarrollar su potencial de relación e intercambio con sus semejantes posibilitando la libre iniciativa para la creación y desarrollo de sus capacidades, hasta el punto de considerarse como una de las necesidades humanas básicas y sin cuya satisfacción el ser humano está muy limitado.